_Así Dios me salve como no he pensado en otros lectores que vosotros al escribir este libro. Y declarado esto, declarado queda, por ende, que á vuestros juicios le someto y que sólo con vuestro fallo me conformo._ _Y tratándose de esto, ¿á quién si no á vosotros, que las conocísteis vivas, he de conceder yo la necesaria competencia para declarar con acierto si es ó no su lengua la que en estas páginas se habla; si son ó no sus costumbres, sus leyes, sus vicios y sus virtudes, sus almas y sus cuerpos los que aquí se manifiestan? ¿Y quién, si no vosotros, podrá suplir con la memoria fiel lo que no puede representarse con la pluma: aquel acento en la dicción pausada, aquel gesto ceñudo sin enc…
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