Toda persona elegante que se respeta debe ir a veranear. Es una ordinariez quedarse en Madrid el verano. Lo más tónico es ir a algunas aguas en Alemania o Francia; pasar luego una temporadita a la orilla del mar en Biarritz, en Trouville o en Brighton, y acabar el verano, antes de volver a esta villa y corte, en algún magnífico _château_ o cosa por el estilo, que debemos poseer, si es posible, en tierra extraña, y cuando no, aunque esto es menos _comm'il faut_, en nuestra propia tierra española.…
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