La escena se representa en medio de los Alpes, unas veces en el castillo de Manfredo y otras en las montañas. Mi lámpara va á apagarse; por mas que quiera reanimar su luz moribunda; no podrá durar tanto tiempo como mi desvelo. Si parece que duermo, no es el sueño el que embarga mis sentidos y sí el descaecimiento que me causan una multitud de pensamientos que afligen mi alma y á los cuales no me es posible resistir. Mi corazon está siempre desvelado y mis ojos no se cierran sino para dirigir sus miradas dentro de mí mismo; sin embargo estoy vivo, y segun mi forma y mi aspecto, me parezco á los otros hombres.…
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